Una Verdad Olvidada

Santiago 1:27 “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”.

Análisis del versículo

“La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta”: Primeramente debemos entender ciertos usos o significado en la Escritura de la palabra Religión. El palabra religión en griego es threskeia que sugiere “el aspecto externo de la religión” y se relaciona con la palabra threskos que es religioso y sugiere “una persona cuidadosa en el aspecto externo del servicio divino”. Ahora bien, las Escrituras dan constancia de estas palabras en distintos pasajes bíblicos, primero tenemos Hechos 26:5 donde el Apóstol Pablo habla acerca de su religión antes de que se le revelase Cristo diciendo “conforme a la más rigurosa secta de nuestra religión, viví fariseo”, eso quiere decir que el hizo actos, se comportó acorde a la religión de la cual era participe.También se usa esta palabra en culto a los ángeles como en Colosenses 2:18, pero que los mismo ángeles repudian y no aceptan como lo vemos en Apocalipsis 22:8-9.

Centrándonos en el versículo del mensaje, el Apóstol dice algo muy maravilloso, primero que esta religión pura y sin macula ( sin mácula = incontaminado), es santa, sin contaminación de pecado, de hecho la aclaración que él hace en el v.26 dice haciendo referencia a la lengua, descuidando lo que hablamos, sino que “ engaña su corazón”, la religión es vana, sin sentido. Y él hace el contraste en el versículo 27 que es esta la verdadera religión incontaminada.

Ahora en esta primera frase del versículo, hay algo muy claro que debemos tener presente que es esto: nuestra religión esta delante de Dios el Padre, y es El quien la aprueba. Con esto me refiero que en nuestro servicio a Dios, bien lo dice, es para Dios no para los hombres. Muchos cristianos se dan al servicio de lo divino, participan de actividades eclesiásticas, pero no con el fin de que Dios apruebe su servicio, sino que el fin es ser visto por los hombres, por las autoridades de la iglesia y olvidando que es el Dios Sempiterno es el que aprobara su trabajo. La palabra menciona un claro ejemplo de alguien que sirvió a Dios, aunque no de perfecto corazón (en santidad, pureza, rectitud).

2 Crónicas 25: 1-2
“De veinticinco años era Amasias cuando comenzó a reinar, y veintinueve años reino en Jerusalén; el nombre de su madre fue Joadán, de Jerusalén. Hizo él lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no de perfecto corazón”

Es posible servir a Dios, cumplir con lo que esta establecido dentro de la iglesia, cumplir con las cosas de tu grupo en la iglesia, pero aun así, si no tienes un corazón perfecto delante de Dios, un corazón que este en completo control del Espíritu Santo, tu servicio es vano, sin unción divina, sin respaldo. Es necesario que en nuestra vida more el Espíritu de Dios, pues conforme a la Escritura, somos nosotros el templo del Espíritu de Dios.

¿Por qué las viudas y los huérfanos?
Hay muchos ejemplos claros en la Escritura de que para Dios son importantes las viudas y los huérfanos. En Deuteronomio 24: 19-22 da un mandato acerca de el bien que deben hacer con las viudas y los huérfanos, y termina diciendo en el versículo 22 “y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto; por tanto, yo te mando que hagas esto”, Él lo está mandando que se haga este bien con las viudas, huérfanos y forasteros. (Leer Salmo 68:5) Volviendo a Santiago, el Apóstol también menciona su preocupación por otras personas sumidas en pobreza y miseria, lo podemos ver en Santiago 2: 5-6, 15,16, claramente esto refleja también que Cristo esta en nosotros, pues él también se preocupó de los que necesitaban cuando alimento a los 5 mil y nosotros debemos ser imitadores de  Él.

¿Qué pasa con los que hoy están en miseria y pobreza?
Si bien, a pesar de lo muy avanzado que esta el mundo, de lo muy moderno de los gobiernos, de lo tantos programas de “ayuda” a las personas de escasos recursos, aún hay muchos que aparte de la necesidad de Cristo en sus vidas y hogares, necesitan la ayuda económica, y en esto puedo decirte amigo lector, no muchas personas son las que se preocupan de ellos. Incluso hay organizaciones que con una máscara de caridad, lucran con esta supuesta ayuda que ellos brindan. Ahora respecto a esto, quiero preguntarte amado lector. ¿Acaso Dios no te ha bendecido? ¿O crees que es tu capacidad lo que te permite ser la persona que tú eres hoy? ¿Por qué cuando ves a alguna persona sin nada, no corres a tu hogar y compartes lo que Dios te a dado? ¿No demostró Cristo su amor con el necesitado? Dentro de la Escritura, Cristo mismo hablo algo maravilloso diciendo “Y el segundo es semejante: Amaras a tu prójimo como a ti mismo” (San Mateo 22:39). Esto nosotros debemos demostrarlo. Isaías 58:7 dice “¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en tu casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?”. El apóstol agrega en Colosenses 3:13 “de entrañable misericordia”.

Iglesia de Cristo, realmente, ¿hemos cumplido lo que Dios a través de su palabra nos esta demandando? Si Cristo mostró su amor para con nosotros que nada teníamos que ofrecerle, ¿Cómo no demostrar al mundo lo que Cristo ha puesto en nuestras vidas? El mundo hoy se pierde, lamentablemente el evangelio ha sido desprestigiado por supuestos “cristianos”, supuestos “hombres de Dios”, supuestos “regenerados” y aun peor, iglesias quizás llenas de “hermanos”, pero vacías de la presencia y el sentir de Dios. Y es de esta forma que Cristo es “HERIDO EN CASA DE SUS AMIGOS”. 

“y guardarse sin mancha del mundo”: Una vez estando en la iglesia donde participo, escuchaba las alabanzas que el coro entonaba, ellos cantaban “Amor es el entregarse en alma y cuerpo a la humanidad, vivir siempre sirviendo, sin que tú esperes algo para ti”. Analizando esto amados lectores, suena hermoso, que de esta forma, cumplimos la labor de ser “Siervos de Dios” (Romanos 6:22). Pero quiero llevarte a ti a esta reflexión, ¿Cómo vas a entregarte de alma y cuerpo a este mundo perdido, si no te has entregado enteramente a Cristo? ¿Si aún los pecados del hombre carnal, derrotan al hombre espiritual? ¿Si el hombre que eras, no ha sido crucificado con Cristo?

Amado lector, esta frase que el Apóstol escribe en su carta, claramente nos habla de santidad. Muchos cristianos, predicadores, evangelistas, diáconos, misioneros, simplemente llevan un evangelio liviano, sin negación, sin cruz, sin el propósito de ser “imitadores de Cristo”, y lo peor aún es que olvidan que el propósito del evangelio es brindar “salvación a todo aquel que cree”. Pero ¿Cómo las personas incrédulas van a creer, si no has procurado que toda tu vida, refleje a Cristo? Muchos cristianos creen que con intelectualismo las almas se salvaran, muchos creen que con mucho estudio de las Escrituras las almas se salvaran y eso no es asi. La forma es clara para el Apostol Pablo. 1 Corintios 2:1-5, esa es la forma para que las almas lleguen a Cristo, con “demostración del Espiritu y de Poder”. Te pregunto a ti amado lector ¿Esta en ti tal demostración?

La promesa del Espirtu Santo esta para nosotros hoy, pues la Escritura en Lucas 11.13 dice “¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?. Pero el Espiritu no tiene relación con el pecado, asi que amado lector la enseñanza es clara, el reino de Dios es poder, y ese poder lo podras adquirir cuando te niegues a ti mismo, cuando tomes “las armas de nuestra milicia” y prediques la palabra pues “agrado a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación”. Por ella considera al menos dos cosas:

1. Despójate
Hebreos 12:1 “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”

2. Busca a Jehová
Oseas 10:12 “Haced de vosotros barbecho, pues es el tiempo de buscar a Jehova”

Permita Dios que en inmensa gracia, medites en esto amado lector, y que quizás, si sabes de la necesidad del mundo hoy,  te puedo decir que hay una buena noticia para ti. ¡Tú puedes ser usado por Dios!.  Todo siempre para la Gloria de la Sempiterna Trinidad. Amén.

Comentarios