"El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria"


En esta oportunidad en "Faro Pentecostal" revisamos el pasaje de Éxodo 33:15-19, la palabra de nuestro Dios nos entrega el siguiente relato:

Éxodo 33:15-19 (a menos que se indique lo contrario todas las citas corresponden a la biblia Reina-Valera 1960)

15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra? 17 Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre. 18 El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19 Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.

Estimado lector es nuestro deseo que el Santo Dios te bendiga y puedas meditar en lo aquí vertido que es solo para su gloria y para nuestra edificación en Cristo.

En este pasaje vemos que Moisés pide tres cosas:

1. La Presencia de Dios. (traducción antigua literal palabra hebrea que denota la presencia misma de Dios como de quien ve un rostro RVR1909)
2. Ser apartados.
3. Ver la gloria de Dios.

Su base es que Dios le conoce 33:12 "Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos."

Así también, Dios nos conoce a nosotros porque por fe hemos sido hechos sus hijos

Juan 1:12 12 Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

Dios le concede estas cosas a Moisés y a su pueblo, a nosotros también. Hay una similitud entre este evento y la relación de Cristo con el Creyente

1. Dios nos da de su presencia en nosotros

Ezequiel 36:26-27 
26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

2.  Somos apartados para Dios

1 Pedro 2:9 
9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

Tito 2:14 
14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

3. La gloria de Dios en el nuevo pacto

2 Corintios 3:7-9
7 Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, 8 ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu?
9 Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación.

Estas 3 cosas que fueron concedidas a Moisés no se concedieron de cualquier manera. Primeramente y para testimonio de todo esto Dios manda a Moisés a prepararse y al día siguiente, subir al monte de Jehová, con un resultado maravilloso

Éxodo 34:28-29

28 Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.
29 Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios.

El que la presencia de Dios sea con nosotros, el que seamos apartados para El y el resultado de que veamos su gloria, radica en una absoluta entrega a Dios para recibir su consejo esto a través de la oración, el ayuno en su presencia la devoción personal la comunión con Dios.

Hay señales externas, visibles y manifiestas de la gloria de Dios en el hombre y esta es el don del Espíritu Santo en el bautismo del Espíritu. He aquí algunas referencias.

Hechos 2:38-39 – Don del Espíritu Santo

Juan 7:38 – Ríos de Agua viva

Isaías 32:15 15 hasta que sobre nosotros sea derramado el Espíritu de lo alto, y el desierto se convierta en campo fértil, y el campo fértil sea estimado por bosque.

Proverbios 1:23 23 Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras.

Joel 2:28, Hechos 2:17;

Lo necesitamos por tanto y requerimos una restauración por el efecto que esta gloria conforme a la promesa

Ezequiel 39:29 29 Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi Espíritu sobre la casa de Israel, dice Jehová el Señor.
  
Debemos por tanto rogar con el entendimiento que estos 3 elementos son promesas para nosotros cumplidas en el creyente en su relación con Dios, si estas no están presentes…NECESITAMOS RESTAURACIÓN…oremos a Dios por ello como el salmista.

Salmos 80:3 Oh Dios, restáuranos; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.


Amén para Gloria de Dios.

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